Seleccionar página

Cerrajeros 24 horas
Las ventanas de madera no corredizas tienen un sistema similar al de las puertas. Se utilizan bisagras para sostenerlas y movilizarlas, pero si no nos percatamos de que requieren mantenimiento, en cualquier momento podemos notar que ceden a su propio peso y sufrir raspones en los extremos caídos.
Para evitar esto, cada vez que las limpies debes fijarte el estado en que están los tornillos, las bisagras y el perno que las une, pues el tiempo, el uso y la exposición a cambios de clima puede provocar que los tornillos se aflojen y que surja una capa de óxido en su superficie aligerando el proceso de su deterioro.
Ahora bien, estas ventanas se componen de dos alerones, si notas que alguna de ellas roza el marco en la parte inferior y no encaja junto a su par, es momento de recurrir al destornillador y ponerlas nuevamente en su sitio.
Qué necesitas buscar para repararla
Busca tu caja de herramientas, necesitarás un paño para limpiar o una brocha pequeña, aceite lubricante y un destornillador.
Proceso que debemos seguir
Evitar que ceda o que se desprenda de su marco es parte de la tarea que vamos a emprender. Comencemos por verificar si ambas han cedido o sólo una de ellas. De todos modos es conveniente hacerles mantenimiento a ambas.
Si son ventanas pequeñas, puedes ayudarte sosteniendo con una mano el ala de la ventana que ha comenzado a ceder mientras revisas sus bisagras, las limpias, atornillas nuevamente para que recupere su posición correcta y la lubricas. Trabaja con un alerón a la vez
Para limpiarla puedes usar un paño de limpieza o bien una pequeña brocha para acceder a las partes más pequeñas o difíciles de llegar de las bisagras si decides hacer la tarea sin desmontar la ventana.
Prosigue con la lubricación del perno una vez que lo coloques totalmente, es decir, uniendo a lo largo las dos partes que conforman las bisagras, la que va en el marco y la que se ubica en el lateral de la ventana que coincide con él; seguidamente pruébala, abriendo y cerrando varias veces para verificar que funciona, además de ayudar a que el lubricante llegue a cada parte móvil de la bisagra.
De preferir hacer un mantenimiento mayor, te recomendamos desmontarlas para limpiarlas y aplicarles luego algún aceite para maderas que las humecte o mejor aún, barnizarlas para que recuperen su esplendor si acaso no tienen aplicado algún color, en cuyo tocará retocarles la pintura.
Antes de barnizar o repintar, recuerda lijarlas para eliminar restos de polvo o pintura vieja, de manera que la nueva se adhiera sin problemas, dejando secar bien antes de aplicar una segunda mano y antes de instalarlas nuevamente.
A las bisagras también las puedes lijar si percibes que tienen óxido o restos de pintura, pero si están muy deterioradas es preferible que las cambies, pudiendo llevarte una de ellas como muestra a la cerrajería para ubicar unas similares y aprovechar los espacios ya listos para colocar los tornillos.
Hacer lo contrario significaría iniciar otro proceso, como sería agujerear el marco y las ventanas para adecuarlas al nuevo modelo o tamaño de las bisagras, para lo cual debes primero sellar los agujeros anteriores para mantener la estética de la ventana, lo cual contribuirá con su mantenimiento, pues si lo piensas, dejar esos agujeros sin sellar implicaría una invitación a insectos no deseados y a una acumulación de polvo y humedad que a la larga provocará problemas mayores.
¿Te anima?, como ves, asumir la tarea de reparación te traerá una gran sensación de satisfacción al lograr hacerla sin ayuda de expertos.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.

ACEPTAR
Aviso de cookies